El 10 de agosto, un sismo de magnitud 7.4 sacudió el oeste de Colombia con epicentro en San José del Palmar, Chocó 17. Diez días después, la cifra oficial es de 314 muertos y 262 desaparecidos 17. Pero el dato que debería gobernar el análisis no es el número de víctimas, sino la frase que repiten las agencias humanitarias: algunas comunidades siguen aisladas de la ayuda y se desconoce la magnitud total del daño 1.
Ese desconocimiento no es un accidente. Es el resultado de una decisión de gobernanza.
La secuencia sísmica de esta semana lo confirma. El 20 de agosto, un terremoto de magnitud 7.2 sacudió el sur de Perú, a 35 kilómetros de Coracora, a 108 kilómetros de profundidad 2. No se reportaron muertes. La diferencia con Colombia no es la suerte: es la profundidad del hipocentro, que disipó la energía antes de llegar a la superficie 2. El 15 de agosto, Indonesia sufrió un sismo de magnitud 7.7 en Flores, a solo 10 kilómetros de profundidad: 73 muertos, más de 900 heridos y casi 60,000 desplazados 4. El patrón es técnico, no místico: la profundidad, la densidad de población y la calidad del parque edificado determinan el desenlace.
La infraestructura educativa de Chocó es el caso de estudio. El gobierno colombiano estima que la reconstrucción costará 30 billones de dólares 7. La cantante Shakira ha prometido reconstruir la Universidad Tecnológica del Chocó y diez escuelas 3. Esa promesa es bienvenida, pero plantea una pregunta incómoda: ¿por qué la reconstrucción educativa depende de la filantropía de una celebridad y no de un sistema de códigos de construcción y mantenimiento preventivo? La respuesta es la misma que explica por qué el fútbol colombiano, suspendido durante una semana, ya ha vuelto a programar partidos 11: la normalidad regresa más rápido que la memoria institucional.
No es un problema colombiano. En Granada, una serie sísmica que comenzó el 14 de agosto —con un temblor de magnitud 5.2 el día 15— obligó a evacuar preventivamente la Alhambra tras un sismo de 4.7 5. En Venezuela, un sismo de magnitud 4.0 en La Guaira se sintió en Caracas 6. En Bélgica, el mayor incendio forestal en un siglo quemó 3,000 hectáreas en la reserva natural de las High Fens 8. En Hawái, la tormenta tropical Lala dejó inundaciones, cortes de energía y una muerte sin siquiera tocar tierra 9. En el Danubio, la sequía histórica ha obligado a Hungría y Rumanía a operar sus centrales nucleares a capacidad reducida para mantener la refrigeración 10.
Cada evento tiene su propia física. Pero todos comparten un mismo denominador: la preparación es la variable que separa el desastre del incidente.
La exposición es cuantificable. En Perú, el sismo se sintió en Lima como un balanceo suave 2. En Colombia, afectó 15 departamentos y 471 municipios 7. En Indonesia, casi 60,000 personas siguen desplazadas 4. En Zimbabwe, un ferry operado por la agencia estatal Rural Infrastructure Development Agency volcó en el lago Kariba con fuertes olas: 84 muertos 12. La pregunta no es si ocurrirá el próximo evento, sino si las instituciones habrán aprendido algo antes de que ocurra.
El cierre no es una promesa de resiliencia. Es una decisión pendiente: ¿cuánto vale una comunidad aislada diez días después del sismo? La respuesta está en los presupuestos de prevención que ningún gobierno ha presentado todavía.
