El primer gesto del día, para millones de españoles, ya no es un bostezo. Es el pulgar deslizándose sobre la pantalla del móvil, buscando una oferta de vuelo, un chollo de última hora, un mensaje de la agencia de viajes. Es julio, hace calor, y el verano promete ser una huida hacia adelante. Pero esa misma pantalla que nos promete la playa es también la puerta trasera por la que entran las estafas. Más de 45.000 correos fraudulentos han sido detectados en el sector turístico en las últimas semanas 2, según fuentes de abc.es. No es una anécdota: es la nueva geografía del tiempo libre, un territorio minado por algoritmos que nos conocen mejor que nosotros mismos.
La paradoja es que, mientras nos volvemos más vulnerables en el ocio, nuestras relaciones íntimas parecen ganar en madurez. Los divorcios en España cayeron un 2,7% en 2025, hasta los 80.785, y por primera vez la custodia compartida superó el 50% de los casos con hijos 1. Es un dato alentador, sin duda, pero que conviene leer con cuidado: no es que las parejas se peleen menos, sino que el sistema legal y cultural ha empezado a normalizar un modelo de crianza más equitativo. La pregunta incómoda es si ese avance en la negociación doméstica se traslada también a la esfera pública, al consumo, a la confianza en las instituciones.
Porque la desconfianza, al parecer, se combate con verificaciones manuales. En Medellín, una imagen falsa sobre una supuesta nueva rotación del pico y placa circuló por redes sociales hasta que la Secretaría de Movilidad tuvo que desmentirla 3. La medida sigue igual, pero el daño ya está hecho: la velocidad de la mentira siempre supera a la de la corrección. Es el mismo principio que opera en las estafas de viajes: el engaño se disfraza de urgencia, de oferta irrepetible, de necesidad de decidir ya.
Y luego está la mirada de nuestros perros. La oftalmóloga veterinaria Laura Muñoz, fundadora de Ocularvet, aclara que los perros no ven en blanco y negro, sino que tienen visión dicromática: distinguen azules y amarillos, pero los rojos y verdes se les aparecen como tonos similares 4. Es un dato curioso, sí, pero también una metáfora: nosotros también vemos el mundo con un espectro limitado, filtrado por nuestras prisas, nuestros deseos y la información que nos llega empaquetada como verdad.