El lunes 17 de agosto, en una sala de Las Vegas, Duane "Keffe D" Davis, de 63 años, se sentó ante un jurado para responder por un asesinato ocurrido hace tres décadas 1. No se le acusa de haber disparado, sino de haber orquestado el tiroteo desde un coche en marcha que acabó con la vida de Tupac Shakur en 1996 3. La fiscalía lo presenta como el organizador, un exlíder de los South Side Compton Crips que planeó el ataque como venganza por la paliza que había recibido su sobrino 13. Es un caso que no resuelve el misterio de quién apretó el gatillo, sino que examina cómo se diseña, se ordena y se ejecuta la violencia desde la sombra.
La distancia entre el crimen y su juicio no es solo temporal. Davis era el único acusado posible, y su procesamiento llega cuando la mayoría de los implicados han muerto o guardan silencio 1. Esa misma lentitud judicial se percibe en otros tribunales esta semana. En Oakland, California, Meta se enfrenta desde el martes a un juicio histórico: 29 fiscales estatales la acusan de haber diseñado deliberadamente sus plataformas para generar adicción en menores y de recopilar ilegalmente datos de niños de menos de 13 años 2. Aquí no hay un arma, pero la acusación sostiene que hay un cálculo: el de la retención de la atención a costa del daño.
La violencia, sin embargo, no espera a los tribunales. El martes, un estudiante de unos 14 o 15 años del Ateneo de Zamboanga, en Filipinas, disparó contra compañeros y profesores, mató a un alumno, hirió a otros dos y se suicidó 5. El ataque fue retransmitido en directo por Facebook mediante una cámara corporal que el propio agresor llevaba 56. La plataforma que ahora se sienta en el banquillo en Oakland fue el escenario de la masacre. No es una coincidencia; es la misma cadena de responsabilidad: quién diseña el medio, quién permite la difusión, quién responde ante el daño.
La policía de Virginia State University busca aún a más tiradores tras el tiroteo del sábado que hirió a cinco personas; Camron Harris, de 19 años, fue arrestado más de catorce horas después, escondido en el armario de una residencia 7. En España, la Guardia Civil investiga la muerte de un hombre de 36 años apuñalado en un cortijo de Estepa, con su pareja, de 33, detenida como presunta autora 8. Y en Isla Cristina, Huelva, tres personas —una mujer, su hijo menor y la abuela— murieron la noche del domingo tras un tiroteo en el que dos encapuchados en motocicleta abrieron fuego y huyeron 9.
Hay casos que no llegan a juicio porque la defensa intenta extinguirlos. En República Dominicana, el tribunal rechazó la petición de archivar el caso contra el exprocurador Jean Alain Rodríguez, acusado de desviar más de 6.000 millones de pesos dominicanos en la Operación Medusa 11. En Massachusetts, el juicio de Lindsay Clancy, que estranguló a sus tres hijos en enero de 2023, pone el foco en la psicosis posparto y en las carencias de la atención a la salud mental materna 10. Y el FBI arrestó al alcalde de Lawrence, Brian DePeña, por fraude y lavado de dinero: se le acusa de obtener fraudulentamente más de 1,5 millones de dólares en préstamos de ayuda por la pandemia para su negocio de neumáticos 12.
La pregunta que une todos estos hilos es la misma: ¿quién responde cuando el daño es colectivo, cuando la víctima es un menor, cuando el acusado es una institución? El juicio de Davis no devolverá a Tupac; el de Meta no borrará la adicción de los adolescentes; el de Clancy no resucitará a sus hijos. Pero cada uno establece un precedente sobre la frontera de la responsabilidad. Y esa frontera, hoy por hoy, sigue siendo el lugar más disputado del sistema penal.
