La muerte súbita del senador Lindsey Graham a los 71 años 1, por una disección aórtica, no es solo una nota necrológica. Es el evento que ha desencajado el tablero de poder en Washington y expuesto la fragilidad de la mayoría republicana en el Senado. Con Mitch McConnell aún hospitalizado tras una caída que lo dejó inconsciente 8, la bancada republicana se reduce a una mayoría efectiva de 51-47 4. En un Capitolio donde cada voto cuenta para la agenda de Trump, este vacío no es una casualidad biológica: es una vulnerabilidad política que ya está siendo explotada.
El vacío de poder en el Senado coincide con una escalada de presión exterior. La tregua con Irán se ha roto, y Trump afirma que un acuerdo estaba "cerrado" antes de que Teherán lo "rompiera" 2. La narrativa oficial es de culpabilidad mutua, pero el hecho verificable es que no hay acuerdo y sí una amenaza renovada. Paralelamente, la administración ha endurecido su política hacia Cuba, sancionando a diez entidades estatales, incluido el Ministerio de Turismo 5. Ambas acciones —la presión máxima sobre Irán y el cerco a Cuba— encajan en una doctrina de coerción que requiere un Congreso dócil. Con un Senado tambaleante, esa doctrina depende de la lealtad de una bancada menguante.
Mientras tanto, la justicia española ha condenado a David Sánchez, hermano del presidente Pedro Sánchez, a nueve años de inhabilitación por prevaricación 3. Es un golpe judicial que no afecta directamente al gobierno de Sánchez, pero que erosiona su capital político en un momento en que Europa busca unidad. Esa unidad se exhibió en el Desfile del Día de la Bastilla en París, donde Macron presidió una muestra de solidaridad con Ucrania 11. La paradoja es evidente: mientras Europa se cohesiona frente a la amenaza rusa, el socio estadounidense lidia con una crisis interna de liderazgo.