Las elecciones presidenciales de Brasil, cuya primera vuelta se realizará el 4 de octubre, están marcadas por el escándalo del Banco Master, el mayor fraude financiero en la historia del país, que ha salpicado a candidatos y al Supremo Tribunal Federal.
Daniel Vorcaro, empresario que adquirió el Banco Máxima durante el gobierno de Jair Bolsonaro y lo renombró Banco Master, fue detenido en noviembre de 2025 tras la liquidación ordenada por el Banco Central. Vorcaro sobornó a políticos para que depositaran dinero público en su banco; de 19 estados y municipios involucrados, 17 eran gobernados por la derecha. El caso ha sido comparado con Lava Jato por su mediatización.
La crisis se agravó cuando un informe policial sugirió que el magistrado Alexandre de Moraes podría haber intercambiado mensajes con Vorcaro, quien le pidió ayuda para evitar ser arrestado. Vorcaro también mencionó pagos a un estudio de abogados dirigido por la esposa del juez. De Moraes, figura clave en la condena de Jair Bolsonaro, es visto por unos como héroe y por otros como villano.
El escándalo ha revitalizado a la derecha: Flávio Bolsonaro, candidato presidencial, ha vinculado a Lula con De Moraes con el eslogan "Votar por Lula es votar por Alexandre de Moraes". Sin embargo, el propio Bolsonaro es investigado por recaudar millones de Vorcaro para una película sobre su padre. Lula ha pedido investigar la conducta del magistrado y una reforma judicial. La campaña está extremadamente polarizada entre Lula y Bolsonaro, con altas tasas de rechazo hacia ambos.
