Una rotura en una tubería principal de EPM en el oriente de Medellín dejó sin agua a cerca de 13.000 familias durante más de 24 horas, en medio de una crisis hídrica agravada por el fenómeno de El Niño y los racionamientos programados.
El daño ocurrió el lunes 21 de septiembre en la tubería de 600 mm de la conducción Villa Hermosa-Campo Valdés-Berlín, a más de tres metros de profundidad. Las cuadrillas de EPM trabajaron durante toda la noche y lograron reparar la tubería el martes al mediodía. El alcalde Federico Gutiérrez confirmó la finalización de los trabajos y anunció el inicio del restablecimiento del servicio entre las 3:00 y 4:00 p. m. Mientras tanto, EPM dispuso carrotanques en tres rutas para abastecer a los afectados.
Paralelamente, EPM reanudó desde el 22 de septiembre los cortes nocturnos de agua (8:00 p. m. a 4:00 a. m.) en seis comunas de Medellín, debido al descenso crítico del embalse Piedras Blancas, que pasó del 91% al 76% en 15 días. Las zonas afectadas por la tubería rota quedaron exentas del corte programado del martes para evitar más horas sin suministro.
El gerente de EPM, Humberto Iglesias, advirtió que la situación podría empeorar: "Tenemos que prepararnos desde ahora para los meses más exigentes que se vienen, que seguramente van a ser diciembre, enero y febrero". Además, señaló que el embalse La Fe, que abastece al sur del Valle de Aburrá, también está en riesgo y podría requerir interrupciones a partir de diciembre si no se alcanzan las metas de ahorro.
