La sequía y las olas de calor extremo que azotan Europa Central y Oriental han reducido drásticamente los caudales de los principales ríos, poniendo en riesgo la generación eléctrica y la agricultura. El Danubio ha alcanzado mínimos históricos, con niveles en Hungría de alrededor de 10 centímetros, muy por debajo del récord anterior de 33 centímetros de 2018 . Esta situación ha obligado a varias centrales nucleares a reducir o cesar su producción, ya que dependen del agua de los ríos para refrigerar sus reactores.
En Hungría, la central nuclear de Paks, que genera cerca del 50% de la electricidad del país, ha reducido su producción a 240 megavatios, frente a los 2.000 habituales, y se enfrenta a un posible cierre total por primera vez en sus 44 años de operación . El primer ministro Péter Magyar ha pedido a la población reducir el consumo eléctrico entre las 17:00 y las 22:00 . En Eslovenia, la central de Krsko reducirá su potencia al 80% debido al bajo caudal del río Sava . En Rumanía, la central de Cernavoda ha cerrado un reactor y el ejército ha realizado explosiones controladas para redirigir el agua del Danubio hacia la planta .
La sequía también ha afectado gravemente a la agricultura. En Austria, la cosecha de cereales es un 18,4% inferior a la de 2025 . En el Reino Unido, se estima una reducción de 2,5 millones de toneladas en la cosecha de cereales . El bajo nivel del Danubio ha dejado varados once cruceros en Hungría y ha reducido la capacidad de carga de los barcos . En Alemania, el Rin ha alcanzado mínimos históricos, afectando la navegación comercial .
Los gobiernos han implementado medidas de ahorro, como restricciones al transporte de mercancías y llamados a reducir el consumo. Las previsiones meteorológicas no indican lluvias significativas en los próximos días, por lo que la situación podría empeorar .