En el marco de la Operación Lobo, el juez Deybi Timoteo Peguero del Séptimo Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional ha separado formalmente al imputado Elías Caamaño Pérez, excoordinador de Seguridad Patrimonial del Seguro Nacional de Salud (Senasa), del proceso judicial debido a problemas de salud. Esta decisión permite que las audiencias preliminares continúen contra los restantes acusados, con una nueva fecha fijada para el 16 de noviembre.
El Ministerio Público acusa a un grupo compuesto por militares retirados y activos, así como al empresario Quilvio Bienvenido Rodríguez González, de participar en un esquema de sobornos que habría superado los 108 millones de pesos. Según la acusación, estos pagos se realizaron mediante contratos de servicios de seguridad privada, beneficiando durante más de diez años a la empresa Servicio Nacional de Seguridad Integral S.R.L. (Senase).
Los hechos investigados afectan a múltiples instituciones públicas y empresas distribuidoras de electricidad, incluyendo Senasa, el Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (Inaipi), y las compañías Edenorte, Edeeste y Edesur. Los cargos incluyen soborno, asociación de malhechores, estafa contra el Estado y lavado de activos, tipificados en el Código Penal Dominicano y leyes específicas contra el financiamiento del terrorismo.
Además de Caamaño y Rodríguez, la acusación señala a figuras clave como el mayor general retirado Carlos Ambrosio Robles Díaz (exdirector de seguridad de EdeSur) y varios coronales de las Fuerzas Armadas y la Policía encargados de la seguridad en las entidades mencionadas. La separación de Camaño no implica su absolución definitiva, sino una suspensión temporal del proceso por motivos médicos, manteniendo intactas las demás imputaciones contra el resto del grupo.