El desarrollo de vehículos aéreos personales avanza rápidamente, aunque persisten importantes limitaciones técnicas y regulatorias que separan la realidad actual de la promesa de ciencia ficción. La distinción clave radica en si el vehículo puede circular por carreteras o solo volar.
En octubre de 2026, Tesla presentó un Roadster equipado con propulsores de aire comprimido y ventiladores de alta potencia. El prototipo realizó maniobras acrobáticas breves, ascendiendo una rampa y aterrizando sobre sus ruedas. Sin embargo, no demostró capacidad para vuelo prolongado ni funcionamiento como aeronave convencional. La producción está proyectada para 2028, sin precio confirmado .
La mayoría de las empresas se centran en aeronaves eléctricas de despegue vertical (eVTOL), como las desarrolladas por Pivotal y Air. Estos vehículos son ligeros, tienen una autonomía de aproximadamente 160 kilómetros y no pueden circular por calles . Kristina Menton de Pivotal destaca su eficiencia para evitar el tráfico, reduciendo trayectos de 90 minutos a 20 minutos .
Alef Aeronautics intenta combinar ambas funciones con su modelo "Model A", que cuenta con cuatro ruedas y ocho hélices. No obstante, presenta graves limitaciones: pesa solo 115 kg, tiene capacidad para una persona cuyo peso debe ser inferior al del vehículo y carece de airbags . Roger Connor del Smithsonian señala que combinar la seguridad estructural de un automóvil con la ligereza de una aeronave representa un desafío de ingeniería considerable . Los precios estimados oscilan entre 60.000 y 400.000 dólares, lo que sugiere que estos vehículos permanecerán fuera del alcance del consumidor promedio en el corto plazo.
