Moeve y Galp han puesto fin a las negociaciones para fusionar sus negocios de refino, distribución y estaciones de servicio en la península ibérica, según anunciaron ambas compañías este lunes. El acuerdo no vinculante, anunciado el 8 de enero, pretendía crear dos plataformas complementarias: IndustrialCo (refino, química, trading y combustibles bajos en carbono) y RetailCo (venta de combustibles, recarga eléctrica y servicios de conveniencia).
Las compañías señalaron que "no se alcanzaron unos términos definitivos que cumplieran sus respectivos criterios estratégicos y financieros para respaldar una alianza duradera y generadora de valor". La volatilidad de los mercados energéticos y la caída de los márgenes de refino, agravada por el conflicto en Oriente Próximo, complicaron las conversaciones. El Confidencial añade que la defensa de los intereses portugueses ganó protagonismo durante las negociaciones, dificultando el acuerdo.
Moeve confirmó que continuará ejecutando su estrategia Positive Motion, centrada en hidrógeno verde y biocombustibles 2G, con inversiones superiores a 1.000 millones de euros. Galp, por su parte, destacó su sólida posición financiera y su cartera diversificada, incluyendo un beneficio neto de 682 millones de euros en el tercer trimestre, un 68% más interanual. La ruptura no afecta las operaciones actuales de ninguna de las dos empresas.