Un bioquímico de 71 años, Miguel Edgardo Battista, fue detenido en Esquel, Chubut, acusado de mantener aislados a su esposa y sus tres hijos en condiciones de extrema vulnerabilidad. La Justicia investiga los delitos de privación ilegítima de la libertad y abandono de persona, mientras la defensa alega que se trataba de un estilo de vida adoptado por temor a amenazas.
El allanamiento se realizó el 22 de octubre tras denuncias de vecinos que alertaron sobre ventanas tapadas, actividad nocturna y gritos desesperados. La fiscal Mónica Caveri describió que la familia vivía "con ventanas tapadas con telas y papeles. Nunca salían. Prendían luces de noche, tenían actividad nocturna y no diurna" . En la vivienda se encontró "mucho desorden, una heladera tanto con alimentos en buen estado como otros en mal estado" . Los hijos, de 13, 17 y 19 años, no estaban escolarizados y dormían todos en una misma habitación.
El juez José Luis Ennis dictó prisión preventiva por 10 días para Battista, aunque la fiscalía había solicitado seis meses . Se ordenaron pericias psiquiátricas para determinar si el imputado comprendía la ilicitud de sus actos. La madre y los hijos fueron puestos bajo asistencia médica y psicológica.
