Un hombre de 39 años, Kevin T., abrió fuego el viernes 23 de octubre en las localidades de Trappes y La Verrière, al suroeste de París, matando a una persona e hiriendo a otras cinco, entre ellas una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala y permanece en estado crítico. La Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT) investiga el ataque como un "asesinato terrorista" con móvil racista, tras hallar en el domicilio del sospechoso un ejemplar de Mein Kampf, tres bombonas de gas con un temporizador, y detectar cocaína y cannabis en su sangre . El presidente Emmanuel Macron calificó el suceso como un "atentado terrorista racista" que marca "un punto de inflexión" para Francia .
Kevin T., con antecedentes por tráfico de estupefacientes y hurto, disparó ráfagas desde su vehículo con una subametralladora STEN de la Segunda Guerra Mundial . Según Le Monde, declaró a la policía que quería "vengar a los comerciantes saqueados" en los disturbios del 17 de octubre y que eligió a sus víctimas por su color de piel, atacando a personas negras y árabes . El alcalde de Trappes, Ali Rabeh, afirmó que "disparaba al azar y con ganas de provocar una carnicería" .
Macron se desplazó al lugar y expresó su "profunda emoción", mientras que la líder de La Francia Insumisa, Mathilde Panot, declaró que "el racismo mata. La extrema derecha mata" . El ataque se produce en un clima de alta tensión social, tras una semana de graves disturbios y en vísperas de nuevas protestas. La PNAT ha arrestado a tres familiares del sospechoso . La familia de la víctima, Pengo Bossio Wangi, de 26 años y promesa de las artes marciales mixtas, cuestiona el seguimiento policial del agresor, que no estaba bajo vigilancia de inteligencia .
