El verano de 2026 en Europa ha sido el más mortífero jamás registrado por calor extremo, con 50.391 muertes estimadas en 854 ciudades de 30 países, según un estudio publicado en Nature Health por investigadores del Imperial College de Londres y la London School of Hygiene & Tropical Medicine. Cerca de dos tercios de esos fallecimientos (32.619) se atribuyen directamente al cambio climático antropogénico .
España vivió su verano más cálido desde al menos 1869, con una temperatura media de 24,5 °C en la Península, 2,4 °C por encima de lo normal, y 61 días de ola de calor . En Europa occidental, las temperaturas estuvieron 2,9 °C por encima de la media de 1991-2020, con picos de hasta 12 °C superiores a lo habitual en algunos países .
Italia, Francia, España y Alemania concentraron la mayor mortalidad . En España se estimaron 6.824 muertes por calor, de las cuales el 77 % (5.227) son atribuibles al cambio climático . Barcelona fue la segunda urbe europea con más muertes atribuibles al cambio climático (1.587), solo superada por Milán (1.627) . En Madrid, el cambio climático explicó el 91 % de las 1.067 muertes por calor .
Casi un tercio de las muertes ocurrió durante una ola de calor entre el 17 de junio y el 1 de julio, cuando las temperaturas medias estuvieron 5,3 °C por encima de lo normal . Los investigadores señalan que la proporción de muertes atribuibles al cambio climático ha aumentado del 40 % a principios de siglo a cerca del 65 % en 2026 .
