El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, destituyó a Rodrigo Lara como ministro del Interior el 21 de octubre, tras apenas 76 días en el cargo, y nombró en su reemplazo al exprocurador Alejandro Ordóñez. La salida se produjo horas después de que el trámite del Presupuesto General de la Nación para 2027 colapsara por un error de conciliación entre los textos aprobados por el Senado y la Cámara.
El presidente no detalló los motivos, pero en una carta posterior reconoció que "en el camino pueden surgir diferencias de criterio". Múltiples fuentes señalan que el error presupuestal fue el detonante inmediato, aunque Lara se desmarcó de la responsabilidad: "El Ministerio del Interior no es ni ha sido nunca responsable del cotejo y la compilación de los textos". Además, se reportan tensiones previas: la pérdida de la presidencia del Congreso en julio y nombramientos controvertidos como el de Germán Miranda en Bomberos.
Varios medios apuntan a que el estratega presidencial y presidente de la junta de Ecopetrol, Carlos Suárez, habría impulsado una campaña de desprestigio contra Lara. La esposa del exministro afirmó que "salió porque no le siguió la cuerda a Carlos Suárez". Suárez celebró la llegada de Ordóñez con mensajes como "el destino nos vuelve a juntar".
La designación de Ordóñez, conocido por sus posturas conservadoras y su enfrentamiento con Gustavo Petro, generó reacciones divididas. El expresidente Petro lo acusó de haberlo destituido irregularmente de la Alcaldía de Bogotá y pidió "volverlo a derrotar". En el Congreso, el senador Duvalier Sánchez criticó su estilo radical, mientras el Partido Conservador celebró su llegada. Ordóñez se desempeñaba como embajador ante la OEA y deberá asumir retos como la ley de sometimiento y el estatuto antiterrorista.