El mundo ha perdido la oportunidad de limitar el calentamiento global a 1,5 °C, según el último informe sobre la Brecha de Emisiones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El documento, publicado el 21 de octubre de 2026, reconoce por primera vez que superar ese umbral es "inminente e inevitable" . La temperatura media global ya ronda los 1,4 °C y 2024 fue el año más cálido registrado, con 1,55 °C sobre el nivel preindustrial .
El PNUMA ya no plantea evitar el rebasamiento, sino minimizar su magnitud y duración. El objetivo ahora es limitar el pico de calentamiento a entre 1,7 y 1,8 °C para luego, mediante recortes de emisiones y tecnologías de captura de carbono, volver a 1,5 °C a finales de siglo . Para ello, las emisiones globales deberían caer un 18 % para 2030, un 45 % para 2035 y un 69 % para 2040 respecto a los niveles de 2025 .
Mientras el PNUMA insiste en que aún es posible "mantener el sobrepaso lo más bajo posible" , un informe paralelo de la Global Climate and Health Alliance critica que los grandes emisores, como la UE, no respaldan su retórica sobre salud con recortes reales . Además, la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París ha empeorado las proyecciones respecto al año anterior .
El secretario general de la ONU, António Guterres, resumió: "Las consecuencias ya son devastadoras" .
