El Congreso de los Diputados vota este viernes dos decretos ley de vivienda que el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó tras el desahucio de Maricarmen Abascal y las protestas masivas en la Puerta del Sol. La previsible derrota de ambos textos, con el voto en contra de Junts, PP y Vox, deja al Ejecutivo al borde de un adelanto electoral.
El primer decreto, que incluye protección contra desahucios hasta 2030, prórroga automática de alquileres por dos años y prohibición de compra a fondos de inversión hasta 2028, cuenta con el apoyo de PSOE, Sumar, ERC, Podemos, PNV, EH Bildu, BNG y Coalición Canaria. Sin embargo, el bloque del 'no' suma 178 votos: PP, Vox, UPN y los siete diputados de Junts. El segundo decreto, impulsado por Sumar, que establece la renovación indefinida de contratos y una indemnización de doce mensualidades si el propietario se niega sin causa justificada, tiene aún menos apoyos.
Junts justifica su negativa argumentando que los decretos "provocarán el efecto contrario" al reducir la oferta de alquiler y no frenar a los fondos buitre. La portavoz Miriam Nogueras presentó una propuesta alternativa que elimina las prórrogas obligatorias y el tope del 2% en la actualización de rentas, y endurece las medidas contra la okupación. El Gobierno, por su parte, rechazó retirar los textos y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, instó a Junts a "desmarcarse de la derecha española" con una abstención.
En el PSOE crecen las voces que ven en la movilización social una "oportunidad histórica" para convocar elecciones anticipadas, posiblemente el 29 de noviembre. Sánchez afirmó que "ha llegado la hora de la verdad" y que "este Gobierno no va a dar un paso atrás". La caída de los decretos, sumada a la imposibilidad de aprobar los Presupuestos, podría precipitar el fin de la legislatura.
