El huracán Polo, que se intensificó de tormenta tropical a categoría 5 en aproximadamente 36 horas frente a las costas del Pacífico mexicano, ha puesto de relieve la necesidad de una gestión integral de riesgos de desastres en el país. El fenómeno se acercó peligrosamente a los estados de Guerrero, Michoacán y Colima, según reportes de El Heraldo de México.
La temporada de lluvias y ciclones tropicales en México dura seis meses, y cada año se registran temperaturas más extremas y patrones de lluvia alterados, consecuencia del cambio climático. La autora, Dra. Elizabeth Hernández Borges, titular de la Coordinación Técnica de Protección Civil del IMSS, señala que la concientización sobre el cambio climático debe ir de la mano con la gestión integral de riesgos para reducir la vulnerabilidad humana ante eventos climáticos extremos.
La rápida intensificación de Polo muestra la urgencia de acompañar la información meteorológica con acciones de prevención, preparación y mitigación. Si bien los nuevos hospitales del IMSS se construyen con un enfoque de gestión integral de riesgos, existe infraestructura anterior a la protección civil formal en México. El Programa IMSS de Protección cuenta con protocolos de emergencia permanente y capacitación a brigadas, priorizando la vida de los derechohabientes.
La autora destaca que, aunque es imposible modificar los peligros naturales, se puede reducir la exposición mediante infraestructura hospitalaria resiliente y sistemas de alerta temprana, que permiten a las unidades internas de Protección Civil realizar acciones de preparación y mitigación.