Al menos 47 personas murieron en un ataque de bandas armadas en Kenscoff, comuna en las afueras de Puerto Príncipe, la madrugada del lunes 24 de agosto de 2026. Según Naciones Unidas, 22 de las víctimas fueron ejecutadas en el interior de una iglesia donde se habían refugiado . El ataque, atribuido a la coalición Viv Ansanm, dejó además más de 50 secuestrados y provocó el desplazamiento de unas 2.647 personas .
Un jefe de banda conocido como Izo 2 o Didi amenazó con matar a los rehenes si las autoridades atacan a sus hombres. En un video difundido en redes sociales, advirtió: "Si nos expulsan para que la población pueda volver a vivir en Kenscoff, expúlsennos bien. Pero no piensen que van a lanzar un ataque en el que incluso un perro que nos pertenezca muera" . El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé respondió que "Kenscoff no será abandonada" y que "la autoridad del gobierno será restaurada, sin debilidad y sin demora" .
La masacre ha generado indignación y protestas en Kenscoff, donde cientos de residentes se concentraron frente a la comisaría para denunciar la falta de protección estatal . El director de la RNDDH, Pierre Espérance, afirmó que el único vehículo blindado de la policía en la zona había sido retirado una semana antes del ataque, y que las autoridades tenían advertencias previas . El obispo Pierre-André Dumas preguntó: "¿Cuántos muertos harán falta todavía para que la protección de la vida humana se convierta en la urgencia absoluta del Estado haitiano?" .
La ONU reportó que entre abril y junio de 2026 al menos 1.408 personas murieron por la violencia de pandillas, una reducción del 14% respecto al trimestre anterior, pero advirtió que la violencia se está extendiendo geográficamente . El 40% de las muertes ocurrieron durante operaciones de seguridad oficiales, lo que genera desconfianza en la población . La crisis humanitaria afecta a más de seis millones de haitianos, con 1,4 millones de desplazados internos .
