Estados Unidos anunció el lunes una ampliación de sus sanciones secundarias contra Irán, en una ofensiva económica que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, calificó como un "Día D económico" y "la mayor ofensiva financiera jamás organizada contra un adversario" . La medida busca cortar "todas las vías de supervivencia económica" del régimen iraní, según Bessent, quien advirtió que cualquier país o entidad que mantenga vínculos comerciales con Teherán será excluido del sistema financiero basado en el dólar .
El Departamento del Tesoro ha identificado cinco sectores clave que serán objeto de sanciones sectoriales: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo . Además, se han impuesto sanciones a más de 60 entidades, personas y buques vinculados al régimen iraní . Bessent subrayó que "nadie está fuera del alcance de las sanciones estadounidenses", en respuesta a preguntas sobre los bancos chinos que facilitan el comercio de petróleo iraní .
Irán respondió con desafío. El viceministro de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, cuestionó la narrativa de Washington: "¿Es esto una victoria o el reconocimiento de la derrota de Estados Unidos?" . El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baqai, advirtió que cualquier país que colabore con la campaña estadounidense "tendrá sus propias consecuencias" . Además, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, amenazó con considerar "enemigo" a quienes se unan a la "guerra económica" de EE.UU. .
La presión ya se refleja en la economía iraní: el rial alcanzó un nuevo mínimo histórico de 2,02 millones por dólar en el mercado informal . La inflación interanual se situó en el 87,9% en julio . Mientras tanto, los Emiratos Árabes Unidos suspendieron todas las transacciones comerciales con Irán .
La ofensiva económica se produce cuando la guerra entre EE.UU. e Irán se acerca a los seis meses, con el estrecho de Ormuz bloqueado y las negociaciones de paz estancadas .
