Moderna y Merck anunciaron que su vacuna personalizada de ARN mensajero, intismeran autogene, combinada con pembrolizumab (Keytruda), redujo significativamente el riesgo de recurrencia del melanoma en un ensayo de fase 3. El estudio incluyó a 1.137 pacientes con melanoma de alto riesgo que habían sido operados. Los resultados, dados a conocer el 19 de agosto de 2026, mostraron una mejora en la supervivencia libre de recurrencia y en la supervivencia libre de metástasis a distancia frente a Keytruda solo . Aunque los datos completos aún no se han publicado, las compañías planean presentarlos en un congreso médico internacional y dialogar con las autoridades regulatorias .
A diferencia de las vacunas preventivas, esta terapia es personalizada: se analiza el tumor del paciente para identificar hasta 34 neoantígenos, y se fabrica una dosis única que entrena al sistema inmunitario para atacar las células cancerosas . Keytruda actúa de forma complementaria bloqueando la vía PD-1 .
El anuncio disparó las acciones de Moderna, que subieron más de un 150% en una sesión, y de Merck, alrededor de un 10-12% . Expertos como el Dr. Ryan Sullivan calificaron el resultado como "un gran avance para el campo" . Sin embargo, algunos investigadores piden cautela: el inmunólogo Antoni Ribas señaló que no se le mostraron datos concretos antes del anuncio . Además, el bioquímico Héctor Peinado advirtió que la llegada a la sanidad pública española podría tardar años .
La terapia enfrenta retos logísticos y de coste, ya que cada dosis es única y requiere secuenciación y fabricación individualizada . Se está probando en otros cánceres como pulmón, vejiga y riñón, aunque su eficacia podría variar según el tipo de tumor . La desinformación sobre el ARNm, como la narrativa del "cáncer turbo", también podría frenar su adopción .