El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, anunció en Panamá que Colombia, Guatemala y Honduras aceptaron operaciones militares conjuntas contra el narcotráfico, ampliando a tierra la campaña que en el último año ha causado más de 200 muertes en ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico . Ecuador ya había iniciado misiones similares en marzo, pero Guatemala negó haber alcanzado un acuerdo .
Colombia se convirtió en el miembro 19 del Escudo de las Américas, con una asistencia de seguridad prevista de 1.000 millones de dólares . El presidente Abelardo de la Espriella autorizó las operaciones, pero congresistas como Jennifer Pedraza y Honorio Henríquez exigen la aprobación del Senado, según el artículo 173 de la Constitución . Una tutela presentada por Walter Aguirre busca frenar las operaciones por falta de acto administrativo público .
Analistas como Michael Shifter consideran que la expansión busca "legitimar un mayor uso del ejército de EE.UU." y advierten sobre una relación asimétrica . Columnistas comparan el riesgo con Vietnam, señalando que la superioridad militar no garantiza la victoria . Hegseth también instó a los aliados a retirarse de la Corte Penal Internacional .
