España cerró los Europeos de atletismo de Birmingham con ocho medallas (dos oros, dos platas y cuatro bronces) y 29 puestos de finalista, las mismas cifras que en Roma 2024, pero el balance interno es de profunda autocrítica. El seleccionador Pepe Peiró fue tajante: "No estoy ni contento ni satisfecho. El equipo nacional no ha estado a la altura de las expectativas" . El presidente de la RFEA, Raúl Chapado, coincidió: "Hemos estado claramente fuera de las expectativas, lejos de donde queremos estar" .
Las dos medallas de oro llegaron en marcha, con María Pérez y Paúl McGrath, y el resto del equipo se quedó lejos de lo esperado. Chapado reconoció que hubo "actuaciones muy brillantes, como las de la marcha, que no voy a decir que maquillen lo demás, pero lo compensan" . El histórico mediofondista José Luis González fue más crítico: "No existimos en las pruebas del anillo, que son las más importantes" .
El último día trajo dos bronces: el del maratón femenino por equipos, con Carolina Robles octava, y el del relevo 4x100 mixto, que batió el récord de España con 40.42 . El relevo mixto, con Guillem Crespí, Maribel Pérez, Andoni Calbano y Jaël Bestué, fue "un pedazo de relevo", según Pérez . Sin embargo, los relevos masculino y femenino del 4x100 quedaron eliminados por errores en la entrega del testigo, y Asier Martínez y Quique Llopis no llegaron a la final de 110 vallas .
Chapado apuntó a una "falta de competitividad general" y a que "no tenemos tanto fondo de armario como otras selecciones", por lo que habrá que "ser más selectivos con los objetivos" . El entrenador Arturo Oliver reclamó "la profesionalización de atletas y entrenadores" . El pertiguista 'Lobito' Ruiz, en cambio, dio una valoración "positiva" y pidió "aprender de Italia" .