Los mercados financieros globales reaccionaron con optimismo el miércoles tras conocerse que la inflación en Estados Unidos se desaceleró al 3,4% en julio, desde el 3,5% de junio, y ante las crecientes señales de un posible acuerdo entre Washington y Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz. El S&P 500 alcanzó un nuevo máximo histórico de 7.736 puntos, impulsado por el avance de las acciones tecnológicas y de inteligencia artificial, mientras el petróleo cayó con fuerza por la expectativa de una desescalada en Medio Oriente .
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de EE.UU. bajó una décima en julio, hasta el 3,4% interanual, en línea con las expectativas de los analistas, según el Buró de Estadísticas Laborales . La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se ubicó en 2,5%, también una décima menos que en junio . La desaceleración podría dar a la Reserva Federal más margen para no subir las tasas de interés, aunque los operadores apuestan con una probabilidad de 50-50 a un alza en septiembre .
Las bolsas asiáticas subieron en su mayoría el jueves: el Nikkei 225 avanzó 1,6%, el Kospi se disparó 3,9% y el Hang Seng ganó 0,1%, mientras que el S&P/ASX 200 de Australia bajó 0,6% . En Wall Street, el Dow Jones subía 0,18% y el Nasdaq 0,51% tras la apertura del miércoles . El oro se mantuvo por encima de los US$4.300 la onza, respaldado por la menor expectativa de subida de tasas .
Las negociaciones entre EE.UU. e Irán sobre Ormuz siguen siendo inciertas: mientras el secretario del Tesoro, Scott Bessent, sugirió que un acuerdo podría alcanzarse "entre hoy y mañana" , Irán afirmó que aún analiza los mensajes de Washington y no ha decidido si retomará las conversaciones . Un acuerdo aliviaría las presiones sobre el petróleo y la inflación, pero hasta entonces los analistas no descartan una subida de tipos este año .