El rey Felipe VI ha expresado su «preocupación e indignación» por los «graves» acontecimientos ocurridos en Ceuta y, en menor medida, en Melilla, durante la reciente crisis migratoria. En un comunicado hecho público este sábado, el monarca ha subrayado que el Estado debe velar por la seguridad de las ciudades autónomas y evitar que estos hechos vuelvan a repetirse, tras la entrada masiva de migrantes desde Marruecos .
La entrada masiva se produjo el jueves, cuando el Gobierno calcula que entre 50.000 y 60.000 personas accedieron a Ceuta en apenas 24 horas, una cifra muy superior a episodios anteriores . El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado que «en 24 horas» se ha revertido la situación y que la ciudad autónoma está recuperando la normalidad . Sin embargo, las cifras de víctimas mortales varían según la fuente: ABC habla de «casi 60 víctimas mortales» , mientras que El Español menciona «al menos 57 muertes» .
El Rey, que se encuentra en Palma, ha mantenido contacto con los presidentes de Ceuta y Melilla, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, a quienes ha transmitido «palabras de ánimo y firmeza» . El presidente Sánchez ha solicitado a Bruselas una reunión extraordinaria «con carácter de urgencia» de los ministros del Interior de la UE para abordar la crisis . El primer ministro irlandés, Micheál Martin, ha confirmado que la reunión se celebrará el próximo martes .
Mientras el Gobierno atribuye la crisis a «las mafias que trafican con personas» , el líder de la oposición, Feijóo, denuncia que el Gobierno sabía de la inminente crisis y exige explicaciones . Además, fuentes del Ejecutivo admiten que no se vio venir la crisis con la antelación necesaria .
