Italia mantendrá la suspensión del acuerdo Schengen con España y los controles en puertos y aeropuertos hasta que se descarten completamente los riesgos de seguridad, según afirmó este jueves el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, ante un comité parlamentario . La medida, adoptada tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio, ha abierto una crisis diplomática entre Roma y Madrid, que respondió con controles similares a los viajeros procedentes de Italia .
Piantedosi defendió que la decisión italiana se ajusta al derecho europeo y acusó a España de actuar bajo una "lógica de represalia" . Italia justifica los controles por el riesgo de infiltraciones terroristas en los flujos migratorios, señalando que zonas de Marruecos cercanas a Ceuta son "históricamente objeto de reclutamiento y radicalización yihadista" . España, por su parte, considera la medida unilateral y desproporcionada, y ha impuesto controles aleatorios que han afectado a más de 3.000 viajeros .
Los controles italianos han permitido rechazar a 21 migrantes irregulares procedentes de España, seis de ellos marroquíes, y se han producido tres detenciones . La crisis de Ceuta ha reavivado el temor a una crisis migratoria como la de 2015, y países del norte de Europa respaldan a Meloni en su choque con Sánchez . Italia y Dinamarca han firmado un comunicado conjunto rechazando la regularización española y proponiendo centros de repatriación en terceros países .
Mientras tanto, el Instituto Coordenadas reclama un respaldo "sin reservas" a Schengen y advierte de que diez de los 29 Estados miembros mantienen controles interiores . La crisis también ha generado memes y mapas satíricos en Italia, reflejando la tensión entre ambas penínsulas . La UE observa con preocupación esta fractura, que pone a prueba el nuevo Pacto sobre Migración y Asilo .
