El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, convocó el 16 de julio a representantes de más de 60 países en Washington para una reunión ministerial sobre el "resurgimiento del terrorismo político de extrema izquierda", al que calificó como una amenaza transnacional que ha sido subestimada Source: infobae, CNN. La cumbre buscó construir una alianza global para identificar, desarticular y combatir lo que la administración Trump considera un "punto ciego" en la lucha antiterrorista Source: heraldomx.
Rubio acusó directamente al régimen cubano de haber "contribuido a forjar la extrema izquierda en nuestro país y en nuestro hemisferio", y de mantener vínculos con movimientos extremistas en Occidente Source: elcaribedr. El Departamento de Estado publicó un informe titulado "Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI", donde señala que La Habana ha "infiltrado las más altas esferas del Gobierno estadounidense" y respaldado "una ola sin precedentes de terrorismo de izquierda" en EE.UU. Source: elpaises.
El gobierno de Trump ha designado como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) a cuatro movimientos: Antifa Ost, la Federación Anarquista Informal, Justicia Proletaria Armada y Autodefensa de la Clase Revolucionaria, ofreciendo recompensas de hasta 10 millones de dólares Source: heraldomx, excelsiormx. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, recordó que sobrevivió a un intento de asesinato por parte de un activista de izquierda Source: heraldomx.
“A iniciativa del Secretario de Estado de Estados de Estados Unidos se ha realizado este 16 de julio en Washington DC la 'Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político', con la participación de más de 60 países del mundo.”
“El Departamento de Estado señala en un informe a organizaciones cívicas y a los socialistas de Mamdani como aliados del castrismo y dice que este 'ha logrado infiltrarse en las más altas esferas del Gobierno'.”
“La vasta red de inteligencia e ideológica del régimen cubano contribuyó a forjar la extrema izquierda en nuestro país y en nuestro hemisferio, y permanece inextricablemente vinculada a los grupos y movimientos de extrema izquierda en todo Occidente y más allá de sus fronteras.”
La reunión marca un giro en la estrategia antiterrorista de EE.UU., que ahora prioriza a la izquierda radical como el principal enemigo interno y externo, en un contexto de polarización y controversia.
“El mayor riesgo que tenemos es que nuestras instituciones se han vuelto demasiado blandas y demasiado cobardes como para poder defenderse de una amenaza mortal.”