La adicción al bronceado, conocida como tanorexia, afecta principalmente a mujeres de entre 16 y 35 años, según el psicólogo Luis Antón Source: eldiado. Se caracteriza por una exposición repetida e intensa a radiación ultravioleta, tanto solar como artificial.
Según Antón, es un fallo de autopercepción con sesgo de confirmación: los afectados exageran cualquier señal de palidez y minimizan lo que contradice su obsesión Source: lavanguardia. La conducta se refuerza con cumplidos, que actúan como validación externa. Aunque el colectivo más vulnerable son las mujeres jóvenes, los hombres también pueden padecerla, especialmente deportistas e influencers Source: infobae.
La Academia Española de Dermatología (AEDV) alerta que el melanoma sigue aumentando y prevé más de 8.000 nuevos diagnósticos en 2026 Source: infobae. La OMS declara el cáncer de piel como el más frecuente a nivel global. La dermatóloga Lourdes Rodríguez subraya que el bronceado "no es un signo de salud, sino una respuesta de la piel frente a una agresión" Source: lavanguardia. El daño solar es acumulativo y puede causar manchas, arrugas e incluso cataratas. Como alternativa, recomienda autobronceadores, aunque recuerda que no reemplazan la protección solar Source: eldiado.
“La adicción al bronceado, también conocida como tanorexia, es una obsesión con la imagen propia que trasciende el «capricho» de verse moreno y atractivo, y que afecta principalmente a las mujeres jóvenes, de entre 16 y 35 años.”
“quienes padecen este trastorno no se miran en el espejo de forma «neutra», sino que lo hacen con un «sesgo de confirmación» que exagera cualquier señal de palidez y minimiza las señales que contradicen esta percepción.”
“La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) ha alertado sobre el continuo aumento del melanoma, el tipo de cáncer de piel con mayor porcentaje de mortalidad, y prevé más de 8.000 nuevos diagnósticos de esta variante durante el año 2026.”
“La presidenta de la sección andaluza de la AEDV, Lourdes Rodríguez, ha recordado a EFE que el bronceado «no es un signo de salud, sino que es una respuesta de la piel frente a una agresión».”