Un nuevo estudio en The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health revela que 53,6 millones de mujeres entre 35 y 49 años padecían infertilidad en 2023, y se proyecta que la cifra alcance 79,6 millones para 2036 Source: Infobae. La investigación, basada en datos del estudio Carga Global de Enfermedad de 204 territorios (1990-2023), señala un aumento sostenido en todas las regiones Source: La Vanguardia.
El investigador Guillermo Antiñolo (Hospital Universitario Virgen del Rocío) advierte que la prevalencia modelada no implica un aumento del riesgo biológico, sino que refleja el aplazamiento de la maternidad por razones socioeconómicas y un mayor acceso a pruebas de fertilidad Source: La Vanguardia. En España, la tasa pasó de 975 a 2.226 casos por 100.000 mujeres de 35-49 años, por debajo de la media europea.
Asia presenta la mayor necesidad de atención en fertilidad, mientras que Australasia registra la menor Source: El Caribe. Aunque las diferencias entre regiones de ingresos bajos y altos se reducen, la carga se desplaza hacia los países de altos ingresos, donde las mujeres retrasan más el embarazo.
Los autores abogan por integrar servicios de fertilidad en la atención primaria y reducir barreras económicas Source: Infobae. La infertilidad es considerada "un grave problema de salud pública" con repercusiones económicas para familias y sistemas sanitarios. Queenie Li Ling Jun (Universidad Nacional de Singapur) subraya que la tasa ASPR utiliza como denominador a todas las mujeres de 35-49 años, no solo a quienes buscan embarazo Source: La Vanguardia.
“La tasa de infertilidad aumenta en el mundo entre las mujeres en edad reproductiva avanzada (de 35 a 49 años) y alrededor de 53,6 millones estaban afectadas en 2023.”
“En España y en ese periodo, señala el estudio, los casos de infertilidad en mujeres entre 35 y 49 años aumentaron de unos 975 por 100.000 a 2.226 por 100.000, dentro de ese grupo de edad, unas cifras inferiores a la media en Europa.”
“Los resultados ponen de relieve «la necesidad urgente» de contar con estrategias de salud reproductiva más inclusivas, accesibles y adaptadas al contexto, para «hacer frente a la creciente carga que supone la infertilidad y reducir las desigualdades en la atención y los resultados a nivel mundial».”