Una joven de 34 años ha adquirido su primera vivienda en una aldea de Galicia por 12.000 euros, un precio que refleja las oportunidades del mercado rural para quienes buscan un estilo de vida más tranquilo. Carla, que documenta el proceso en su canal de YouTube, encontró la casa a través de Idealista tras un año y medio de búsqueda. Source: EL ESPAÑOLSource: El Confidencial
Carla optó por una propiedad antigua que requiere una reforma integral, la cual realiza junto a su padre sin endeudarse. La vivienda conserva elementos originales como una prensa de uva, un hórreo y muebles antiguos que planea restaurar. "Voy a mantener todas las antigüedades que pueda de la casa", afirma en su canal. Source: El Confidencial La reforma avanza según sus recursos, financiada en parte por los ingresos de YouTube. Source: EL ESPAÑOL
Carla se mudó desde Valencia buscando un proyecto de vida acorde con su pasión por la fitoterapia. La casa, situada en los alrededores de Ourense, ofrece "piedra, madera, naturaleza" y un entorno tranquilo. Source: El Confidencial Aunque vivir en una aldea implica desafíos como la distancia a servicios, ella valora "el lujo" de tener naturaleza a la puerta. Source: El Confidencial
“Carla, de 34 años, compró su primera vivienda en una aldea de Galicia por 12.000 euros tras un año y medio de búsqueda.”
“Comprar una casa en Galicia por 12.000 euros todavía es posible en algunas aldeas del interior, aunque el precio bajo suele venir acompañado de una condición: mucha reforma, pocos servicios cerca y una vida marcada por la distancia, el clima y la tranquilidad.”
“"Voy a mantener todas las antigüedades que pueda de la casa. Voy a tratar de restaurar todo lo que me pueda ser útil. Por supuesto, la cocina se queda", ha explicado.”
“"Estuve alrededor de un año y medio buscando, al principio revisaba los portales inmobiliarios todas las semanas y, cuando me tomé la búsqueda en serio, prácticamente entraba cada día para ver las nuevas viviendas", recordó.”
“Carla recuerda que muchas casas de aldea siguen siendo económicas porque se encuentran en zonas con poca población y casi sin servicios. "Hay pocas personas viviendo en ellas, no hay servicios en las aldeas, una fuente y ya está, por lo que necesitas vehículo para vivir allí", ha contado.”