Atlético de Madrid will file a complaint with FIFA against Barcelona for allegedly negotiating with Julián Álvarez while the player is under contract during a protected period, according to CEO Miguel Ángel Gil Marín Source: Milenio. The complaint follows public statements by Álvarez after Argentina's World Cup match against Austria, where he said a transfer would be "best for everyone" and that he wants to "fulfill his dream" Source: Infobae.
Atlético claims Barcelona initiated contact without permission, violating FIFA regulations on player transfers. El Español notes that Álvarez is in his "protected period" (first three years of his contract), which could lead to penalties for Barcelona including fines or transfer bans Source: El Español. Barcelona has denied wrongdoing, stating only "informal soundings" occurred Source: El Español.
Atletico has a €500 million release clause on Álvarez, whose contract runs until 2030. The club previously accused Barcelona of a "harassment campaign" in a May 29 social media post Source: Milenio. The tension echoes a similar dispute in 2018 over Antoine Griezmann's transfer Source: El Español. Atlético manager Diego Simeone is reportedly upset, considering Álvarez a key part of his project Source: El Español. Atlético insists they will not negotiate; only the full clause will release the player Source: El Español.
“"Nuestra responsabilidad es defender los intereses del Atlético de Madrid y por eso vamos a presentar una denuncia ante FIFA contra el Barcelona por negociar con un jugador con contrato en vigor durante el periodo protegido"”
“El club rojiblanco toma esta determinación después de las declaraciones efectuadas por el delantero al término del encuentro del Mundial 2026 entre Argentina y Austria. En ellas, el atacante señaló que "lo mejor para todos es una transferencia" y quiere "cumplir" su "sueño".”
“Al encontrarse Álvarez en su "periodo protegido" -los tres primeros años de un contrato firmado-, las consecuencias para la entidad azulgrana podrían ir desde fuertes multas económicas hasta la inhabilitación para inscribir nuevos futbolistas durante varias ventanas de fichajes.”
“Por su parte, en los despachos del Camp Nou reina la calma; se defienden alegando que solo se han producido "sondeos informales" y niegan haber cometido ninguna ilegalidad que vulnere la normativa internacional.”