En el 35º aniversario de la independencia de Ucrania, la Comisión Europea aprobó 6.100 millones de euros en nuevos fondos para la compra de sistemas de defensa aérea, misiles, munición y radares, en respuesta a los 376 ataques con misiles registrados en julio . La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, afirmó que Europa "entregará lo que Ucrania necesite, cuando lo necesite" . Este desembolso se suma a los 16.000 millones ya aprobados, de los cuales 8.350 millones han sido desembolsados .
Mientras tanto, Ucrania intensificó sus ataques contra la logística rusa, golpeando almacenes de Ozon y Wildberries. El Ministerio de Defensa ucraniano declaró que los ataques sistemáticos contra centros de almacenamiento con productos de doble uso "están perturbando la logística del enemigo y afectando negativamente a la economía rusa" . En Rusia, Putin firmó un decreto que permite al Estado tomar control temporal de infraestructuras críticas no protegidas, en medio de escasez de combustible y colas en gasolineras .
En el frente político, Zelenski rechazó tajantemente la posibilidad de celebrar elecciones presidenciales en tiempos de guerra, calificándolas de "un tsunami que fracturaría a Ucrania" . Esta postura surge tras la propuesta del exministro de Defensa, Mijaíl Fédorov, quien planea visitar Estados Unidos . Una encuesta del Instituto de Sociología de Kiev indica que solo el 15% de los ucranianos apoya elecciones antes del fin de la guerra .
En el ámbito diplomático, líderes europeos como António Costa y Andy Burnham viajaron a Kiev para la reunión de la Coalición de Voluntarios. Burnham anunció que Reino Unido proporcionará a Ucrania los planos para fabricar misiles Storm Shadow . Zelenski también pidió a China que "no siga guardando silencio" ante las amenazas nucleares de Putin .
